UN ARTISTA CHINO Y UNA BASCULA DE BAÑO GIGANTE

En medio de esta vorágine que vivimos del culto al cuerpo y la nueva y sana preocupación que por fin se ha despertado por nuestra salud y nuestro bienestar, la bascula de baño se ha transformado en un elemento imprescindible en nuestros hogares.

Prescindiendo de debates sobre su fiabilidad y su eficiencia, no se puede negar su utilidad. Usar una bascula de baño de manera periódica es una herramienta excelente para mantener un control de nuestro peso y nos permite determinar cualquier variación, sabiendo si hemos ganado o perdido algún kilito.

Las basculas de baño son especialmente útiles cuando estamos haciendo dieta o, por fin, nos decidimos a hacer ejercicio para ponernos en forma. Es la mejor manera de comprobar nuestros progresos.

Además, ahora empieza el buen tiempo y ya empieza a tocar el pensar en la operación bikini. Eso significa esforzarse en perder todo lo ganado durante los meses de tranquilidad del otoño y el invierno. Y una bascula de baño no sólo nos ayudará a controlar ese progreso, si no que nos servirá de motivación.

Pero, de todas formas, no podemos negar, que aún nos dan un poco de respeto. Sobre todo cuando tonteamos con la dieta y no estamos muy seguros de que el resultado que veamos en la pantalla nos vaya a satisfacer. ¡Pero ya sabemos que la culpa no es de las basculas de baño!

Pues hoy os traemos a un hombre que no le teme a la bascula. Bueno, la noticia ya tiene unos cuantos años, pero no deja de ser curiosa. Seguid leyendo y ya veréis.

 

WANG JUN, EL ARTISTA QUE VIVIÓ UN MES SOBRE UNA BASCULA DE BAÑO GIGANTE

Wang Jun es un joven artista chino de 34 años, especializado en llamativas performances artísticas reivindicativas. En una ocasión, para simbolizar la avaricia de la sociedad, se paseó por la calle con una camisa confeccionada con billetes de 100 yuanes, hasta que la policía lo detuvo y le obligó a desvestirse. En otra de sus acciones, se enterró bajo nieve para solidarizarse con los chinos que habían padecido una fuerte ola de frío que paralizó el país en el año 2008. Y en otra ocasión, en plena calle de nuevo, apareció con 100 piedras que pesaban unos 30 Kg, colgadas de su cuerpo hasta que la policía le detuvo nuevamente.

En la primavera del año 2012 decidió crear una performance diferente. Viviría durante un mes sobre una bascula de baño gigante, mientras guardaba ayuno durante el mayor tiempo posible. Su intención era estudiar los cambios de du cuerpo y su mente durante ese tiempo.

Para el experimento utilizó una gran bascula de baño de dos metros de ancho por otros dos metros de largo. Según contó él mismo en una entrevista, son las basculas que usan en el sur de su país para pesar los elefantes. La bascula llevaba instalado un gran panel luminoso en el que se podía ver, en todo momento, el peso del joven artista.

En esta ocasión, para que la policía no interviniera y detuviera su performance confundiéndola con una huelga de hambre, Wang instaló su gran bascula de baño en una habitación de hotel en el nordeste de Pekín, muy cerca del famoso distrito de artista 798.

Durante el mes que duró el experimento, desde el 18 de marzo hasta el 18 de abril, el joven creador chino se movió para nada de encima de la bascula. Tan solo se alimentaba con alguna ocasional hoja de lechuga al día y dormía allí mismo cubierto con una manta. Ni tan solo la abandonaba para orinar: recogía su orina en botellas que iba amontonando en una esquina de la habitación.

La idea de Wang es que todas las cosas están “infladas infinitamente”, y ofrecía su pérdida de peso como una metáfora para encontrar vidas más simples y puras.