SOBRE LA FIABILIDAD DE LAS BASCULAS. LA BASCULA DE FARMACIA

Hace poco menos de un mes dedicábamos un artículo a la fiabilidad de la bascula de baño. Os hablábamos de una investigación efectuada en el marco de los Programas de Nutrición y Actividad Física y su poca eficiencia en cuanto que diferencian entre agua, músculo y grasa. De ahí que, de hecho, en realidad, las basculas para baño no resultan ser muy fiables, aunque son un buen instrumento con el que ir midiendo nuestra progresión. Y os comentábamos, que siempre tenemos la posibilidad de pesarnos en una bascula de farmacia.

La bascula de farmacia siempre ha tenido ese argumento de autoridad del que han carecido las basculas para baño. En general, el simple hecho de que se trate de un aparato instalado en una farmacia ya las dota de una fiabilidad especial. Y, es de esperar y de suponer, que estarán mejor construidas y equilibradas que nuestras más económicas y sencillas basculas para baño.

Hace unos años, en 2014, un conocido periódico español realizó un pequeño experimento para comprobar la fiabilidad de la bascula de farmacia. Vamos a ver los resultados de esta investigación.

CONDICIONES PREVIAS AL EXPERIMENTO

Dado que la medición del peso puede fluctuar debido a una gran cantidad de motivos, para el experimento se decidió centrarse en la medición del IMC, el índice de masa corporal. Según la Sociedad Español para el Estudio de la Obesidad, la OMS establece unos parámetros perfectamente estandarizados para los valores del IMC. Así, un valor de entre 18,5 y 24,9 se consideraría un peso normal. Un valor entre 25 y 29,9 se consideraría sobrepeso. Y todo lo que pase de 30 ya se considera obesidad.

El objetivo del estudio es hacer la misma medida de IMC y el peso recomendado con un mismo sujeto en cuatro farmacias de Madrid. El sujeto elegido para la prueba fue una mujer de 34 años, que medía 1,63 centímetros y que durante todo el tiempo del experimento no modificó más que en unos cientos de gramos su peso en la bascula de baño de su casa: siempre se mantuvo en los 50,2 kilogramos. Su IMC estaba, por tanto, en torno al 18,89. Por lo tanto, según los baremos de la OMS, estaríamos hablando de una persona con un peso normal, sin necesidad de bajar o subir kilos.

EN MARCHA EL EXPERIMENTO BASCULA DE FARMACIA

El sujeto se pesaría en cuatro farmacias de Madrid, en días diferentes, siempre con la misma ropa, unos jeans azules y una camisa de algodón, sin calzado en todos los casos. No hubo abalorios ni pesos adicionales en ningún momento. Estos fueron los resultados:

  • Bascula de Farmacia 1: Peso 49,1 kilos. Talla 1,62 (en este caso se agachó mínimamente y por eso varió un centímetro de su altura natural). El resultado es un índice de masa corporal de 18,7. El ticket que se le entrega le informa de que tiene un peso muy normal, ya que si estuviera por debajo de 18,5 estaría «delgada», pero entre 18,5 y 24,9 es un peso «normal». Entre 25 y 29,9 de índice de masa corporal sufriría «sobrepeso», que sería «alto» y muy preocupante para ella si estuviese por encima de 30.
  • Bascula de Farmacia 2: No ofrece medida de IMC, sólo indica el peso, 50,2 Kg y su altura, 163 cm. Se acompaña de una tabla que especifica los pesos ideales según el tramo de edad y el sexo. La tabla le indica que, su edad, debería pesar 56 Kg, que deberá pesar 58 Kg a los 40, 60 Kg a los 60 y ¡61 Kg a los 60 años! Es decir, según esta bascula de farmacia está muy delgada y debe engordar 5,8 Kg.
  • Bascula de Farmacia 3: Peso 50,6 Kg. Talla 1,60 (esta vez no se había agachado). El resultado es un índice de masa corporal de 19,7. Según el ticket que le proporcionan, el sujeto adolece de “bajo peso” y tendría que llegar a estar entre 20 y 24,9 para contar con un peso «normal». De 25 a 30 sufriría de sobrepeso, y con más de 30 se hablaría de obesidad. Añade, además, que su peso ideal para un índice de masa corporal de entre 20 y 25 sería pesar de 51,2 Kg a 64 Kg. Es decir, ¡tendría que ganar entre 0,6 y 13,4 Kg!
  • Bascula de Farmacia 4: Peso 50,050 Kg. Talla 1,62. El resultado es un índice de masa corporal de 19,07. Según el recibo, entre 19 y 25 de IMC sería un peso normal; con 22 -y únicamente con este valor- estaría en su peso ideal; entre 26 y 30 tendría sobrepeso y por encima de 30 debería «controlar su peso».

CONCLUSIONES DEL EXPERIMENTO

El Colegio Oficial de Farmacéuticos de Madrid explica que las basculas de farmacia están regladas por la Metrología Legal y sometidos a verificación. Se suponen que están reguladas por la Ley 3/1985 de Metrología y el Real Decreto 889/2006, de control metrológico del Estado. Según dicha legislación, “cualquier instrumento que sirva para pesar, medir o contar que pueda afectar a la seguridad, a la salud o a los intereses económicos de los consumidores, debe someterse a una evaluación de su conformidad con los requisitos metrológicos legales antes de su puesta en servicio y a una verificación periódica y después de cada reparación del instrumento”.

Además, existen dos órdenes de la Administración, de 22 de diciembre de 1994 y de 27 de abril de 1999, por las que se regula el control de los instrumentos de pesaje de funcionamiento no automático, en sus fases de verificación periódica y después de reparación.

Pues parece ser que no podemos fiarnos de quienes revisan estas basculas. Porque no resultan ser especialmente fiables. Es evidente que, en cuatro farmacias escogidas al azar, el peso oscila de una manera considerable y, a causa de ello, el índice de masa corporal resultante. Eso sin contar en la uniformidad de criterios en cuanto a informar al cliente. Parece que no conocen los estándares de la OMS.

En algunos foros sobre salud aparecen opiniones de gente que cree que estas basculas de farmacia están manipuladas para que el cliente consuma más productos adelgazantes. Opinan que muchas farmacias las tienen más como un elemento más de márketing que como un aparato de salud. Todo son opiniones, pero lo cierto es que la bascula de farmacia tampoco es que sea muy fiable.

SI NO TE FÍAS DE LA FARMACIA, ¿BUSCAS UNA BASCULA DE BAÑO?