SOBRE LA FIABILIDAD DE LAS BASCULAS. BASCULAS DE BAÑO

En este mundo nuestro en el que nos movemos entre el culto al cuerpo y la auténtica preocupación por nuestra salud, controlar nuestro peso con periodicidad es una medida especialmente importante. Y para ello, la bascula de baño se ha convertido en un accesorio básico en nuestras vidas.

Ciertamente, utilizar una bascula de baño no representa ninguna complejidad. Cierto es que podemos encontrar una gran gama de marcas y modelos con precios diversos que nos plantean, en general, una gran duda: su fiabilidad. Así que hoy hablaremos sobre la fiabilidad de las basculas.

De hecho, nos encantaría hablar de la fiabilidad de las basculas en general. Pero hoy hablaremos únicamente sobre basculas para baño, y dejaremos para más adelante un artículo sobre la fiabilidad de las basculas de las farmacias. Y es que aún seguimos manteniendo la creencia de que, aunque nuestra bascula para baño pueda ser ineficiente, siempre tenemos la opción de pesarnos correctamente en una farmacia. Y quizás descubramos algunas cosas curiosas.

SOBRE LA FIABILIDAD DE LA BASCULA DE BAÑO

Lo queramos o no, la bascula para baño es nuestra eterna “enemiga”. Es la que determina si hemos ganado peso o lo hemos perdido y es la que decide si nos portamos bien cuando seguimos una dieta y la que nos dirige miradas enfurruñadas tras las comilonas de Navidad. Así que no es mala idea saber si realmente se trata de aparatos verdaderamente fiables.

Durante cinco años, entre 2007 y 2011 se llevó a cabo el estudio efectuado por la investigación PRONAF (Programas de Nutrición y Actividad Física para el tratamiento del sobrepeso y la obesidad), realizado por la Universidad Politécnica de Madrid. Un extenso equipo de investigadores, médicos, nutricionistas, entrenadores y profesionales investigaron las diferentes variables que afectan a la pérdida de peso en los casi 300 voluntarios que participaron en el estudio.

En sus resultados, se hace una reflexión muy interesante sobre la efectividad de la bascula de baño: “La bascula no diferencia entre el agua, músculo y la grasa. Ella solo pesa, y le da igual que encima haya elementos orgánicos u inorgánicos. Solo pesa, que para eso es una máquina programada para ello”.

UN EJEMPLO

Para demostrar esta cuestión, los investigadores de PRONAF lo acompañan de un ejemplo muy clarificador: Una mujer que al principio pesaba 90 Kg y, tras un periodo de tiempo, se vuelve a pesar y la marca 75 Kg. Uno podría pensar que sería perfecto haber perdido 15 kilos. Sin embargo, lo que realmente ha sucedido es que ha perdido 8 kilos de grasa (bueno) y 7 kilos de masa muscular (malo). Así que el resultado final es negativo para su organismo.

En cambio, si esta mujer hubiera perdido 9 Kg de grasa y hubiera ganado 3 Kg de masa muscular, debido sobre todo al ejercicio físico, la báscula solamente indicaría que habría perdido 6 Kg netos. Y, muy posiblemente, se decepcionaría al no ver unos resultados inmediatos.

Sin embargo, esos 6 Kg netos serían mucho más positivos para su organismo que los 15 Kg de los que hablábamos antes, ya que estaría combinando nutrición más ejercicio físico, en lugar de una dieta milagro que, al final, solo le llevaría a un efecto rebote.

Por lo tanto, no podemos creer ciegamente en los que nos dice nuestra bascula para baño. Al menos, a no ser que se trate de una bascula de grasa corporal. Pero de éstas también podremos debatir en otra ocasión.