SIN TEMOR A LAS BASCULAS PARA BAÑO. 5 MITOS SOBRE LAS DIETAS

Al hacer dieta, es inevitable desarrollar cierto temor a las basculas para baño. Bueno, quizás sea un poco exagerado y más que temor sea respeto. Pero sí que da un cierto “yuyu” cuando, sobre todo al principio del plan de dieta, toca pasar por la bascula a ver cómo va nuestra progresión.

Pues para ir reduciendo ese temor infundado a las basculas para baño, en el artículo de hoy vamos a hablar de algunos mitos que corren sobre hacer dieta. Falsedades que circulan por ahí sobre “lo que es mejor para adelgazar” y que, realmente, conviene ponerlas en cuestión.

Y es que estas creencias populares sobre lo que engorda y lo que va bien para adelgazar suelen ser fruto del desconocimiento. Y no se trata únicamente de productos milagro o de hacer dietas fantasiosas. También se trata, en ocasiones, de presuntos estudios científicos respaldados por supuestos médicos  reputados.

En definitiva ni son más que corrientes de pensamiento que nos han hecho creer en la bondad o la maldad de ciertos alimentos sin pararnos a pensar que, a menudo, tras estas investigaciones se encuentran turbios intereses, tanto de la industria alimentaria como de aquellos que han hallado un sistema perfecto para hacernos engordar para, después, hacernos adelgazar.

SIN TEMOR A LAS BASCULAS PARA BAÑO, MITO 1: LO MEJOR ES HACER UNA DIETA BAJA EN GRASAS

Si eres uno de los que se tiene que enfrentar a menudo a las basculas para baño, tienes que saber que el mito de que la grasa es el principal responsable de la epidemia de sobrepeso que recorre el mundo occidental ha comenzado a caer. Por su propio peso.

Tal como afirma Aitor Sánchez, nutricionista y autor del libro Mi dieta cojea (editoria Paidós), “la decisión de reducir la grasa de la dieta ha sido uno de los mayores errores de la historia médica moderna, con terribles consecuencias”.

Sus consecuencias: por una parte dejamos de consumir alimentos que no era necesario suprimirlos y, por otra parte, se fomentó de forma indirecta una serie de opciones sin grasa que no son precisamente muy saludables.

Esto no significa que se abra la veda para las grasas. Lo ideal es que sean de buena calidad: aguacates, frutos secos, pescado azul, aceite de oliva virgen extra, pescado… Y desterrar aquellas que nos dan demasiada energía, pero escasos nutrientes: dulces, bollería, productos procesados…

SIN TEMOR A LAS BASCULAS PARA BAÑO, MITO 2: ADELGAZAR PASANDO DE LA CENA

Durante años hemos oído que no cenar adelgazaba. Ahora se empieza a escuchar todo lo contrario, que pasar de la cena engorda.

Bueno, si no tenemos ningún problema de sobrepeso y un día hemos comido demasiado, no pasa nada porque cenemos una fruta, un vaso de leche o simplemente nada. Pero la cosa es muy distinta si se trata de alguien que, queriendo adelgazar, intenta compensar los excesos de esta forma. El efecto que una cena ligera o inexistente tiene en una persona que está a dieta es de anticulpa. Se queda con la sensación de que ya ha expiado su falta. Y  es que nuestro organismo no funciona a base de castigos.

Y al día siguiente, la sensación de hambre puede ser mayor. Con lo que se corre el riesgo de entrar en un círculo vicioso: he comido más de lo que debía… me siento mal; me castigo comiendo menos… tengo más hambre y más ansiedad; como más… y vuelta a empezar.

SIN TEMOR A LAS BASCULAS PARA BAÑO, MITO 3: EL MILAGRO DE LOS PRODUCTOS LIGHT

La anteriormente comentada guerra contra las grasas propició el boom de los productos light (¡y los desnatados!). Tal como nos los venden, no sólo parecen no engordantes, si no que parecen adelgazantes y más sanos que sus versiones no light.

Pero si nos fijamos bien en su etiquetado, en muchos de estos procesados que han reducido su grasa natural, ésta se ha sustituido por azúcar para poder ganar en sabor. Y es que si a un alimento se le quita un ingrediente, habrá que sustituirlo por otro. Y lo malo es que el sustituto no es necesariamente mejor que el original.

SIN TEMOR A LAS BASCULAS PARA BAÑO, MITO 4: PARA HACER DIETA, CUENTA CALORÍAS

Se trata de una falacia muy simple. Lo que importa no es sólo cuántas calorías comes. Lo importantes es cuáles comes. Y esto es debido a que el aprovechamiento que el cuerpo hace de lo que comemos depende más de la composición del alimento en sí: del aporte de hidratos de carbono, de proteínas, de grasas, de vitaminas, de minerales, de fibra.

En definitiva, frente al antiguo concepto del balance energético, ese que nos contaba que adelgazar es tan sencillo como gastar más calorías de las que se consumen, se impone en la comunidad científica el centrarse en la calidad del producto.

SIN TEMOR A LAS BASCULAS PARA BAÑO, MITO 5: PARA ADELGAZAR, HAY QUE REDUCIR LOS HIDRATOS DE CARBONO

Esta afirmación es relativamente cierta y depende, en realidad, de si se hace con inteligencia.

Es cierto que la ingesta de hidratos de carbono refinados aumenta el nivel de insulina. Esta hormona los transforma en energía, y a su vez se almacena el sobrante en forma de grasa, sobre todo, alrededor del abdomen. Así pues, está bien bajar su, pero no debemos hacerlo a costa de alimentos como frutas, verduras o legumbres, que son muy saludables y nutritivas.  En cambio es aconsejable bajar el consumo de pan, harinas refinadas y dulces.

 

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