BUSCANDO UNA BÁSCULA DE BAÑO PARA NIÑOS PEQUEÑOS

Como explicábamos en un artículo de hace unos meses, Vigilando la obesidad infantil, nuestro país tiene la tasa más alta de sobrepeso infantil de Europa y una de las más elevadas del mundo. Empieza a ser un problema alarmante que va más allá de la simple cuestión estética, derivando en importantes problemas de autoestima y futuras consecuencias en la salud. Y es algo que se puede remediar con una dieta equilibrada, ejercicio y manteniendo un cierto control con una simple báscula de baño.

La cuestión es ¿dónde encontramos una báscula de baño que esté realmente adaptada a las circunstancias de los niños? En el mercado podemos encontrar una amplia gama de basculas para baño. Existe una extensa cantidad de marcas y modelos, desde las simples basculas analogicas hasta la más completa bascula de análisis corporal. Pero entre todas ellas debemos hallar la báscula de baño que mejor pueda tomar las mediciones de un infante. No es lo mismo tomar las medidas de un adulto que las de un niño.

Y de eso os vamos a hablar hoy. Os vamos a presentar unas cuantas basculas para baño que han sido creadas, expresamente con la idea de que también podamos pesar y medir a nuestros hijos correctamente. No estamos hablando de ninguna bascula bebe, nos referimos a báscula para niños más creciditos.

 

BÁSCULA DE BAÑO INTELIGENTE SMART WEIGH

La Smart Weigh es una báscula de baño inteligente de moderno diseño y alta precisión gracias a sus cuatro sensores avanzados que ofrecen unas lecturas extremadamente precisas, mientras que su sistema de calibración automática asegura que éstas sean consistentes e impecables en cada momento.

Está diseñada con una plataforma de vidrio templado súper-resistente con una capacidad de 200 Kg. Y una pantalla LCD con retroiluminación azul que muestra claramente las lecturas con sus grandes números.

Pero entre sus muchas ventajas, lo que destaca de esta bascula para baño inteligente es su Función Tara, ideal para poder pesar niños pequeños o incluso mascotas. Su funcionamiento es muy sencillo. Un adulto presiona el botón de tara y se para en la báscula para medir su peso. Tras cinco segundos, la báscula automáticamente se programará a 0.0 y el icono para niños parpadeará. Entonces el adulto debe subir a la báscula con el niño o la mascota, y la pantalla mostrará el segundo peso. Pasados tres segundos más, la pantalla se desplazará entre los dos pesos para garantizar que los usuarios puedan leer las dos medidas con facilidad.

 

BASCULA TANITA UM–076

Si estás pensando en comprar una bascula de análisis corporal, seguro que ya has oído que tienes que echar una ojeada a una bascula Tanita. Sin lugar a dudas, las basculas Tanita son las que gozan de más fama en el mercado de la bascula de análisis corporal y, lo cierto, es que se trata de una fama muy bien merecida. El hecho que sean las más vendidas no es una simple cuestión de modas.

El modelo que os presentamos hoy es la bascula Tanita UM-076, una bascula para baño que puede soportar hasta los 150 Kg, por lo que es ideal para niños y adultos. Con ella podremos medir el peso, la grasa corporal, el agua corporal y la masa corporal y, además, tiene un indicador de grasa corporal saludable.

 

BÁSCULA DE BAÑO FLAMAGAS UM-051

Flamagas, además de encendedores también fabrica basculas para baño. Y un ejemplo de ello es la UM-051, una bascula de análisis corporal que, además de la medida del peso, proporciona información sobre el porcentaje de grasa corporal.

Es interesante porque, además de incluir hasta cuatro memorias y un modo de invitado, también incluye una función para niños.

 

¿NECESITAS UNA BÁSCULA DE BAÑO?

SOBRE LA FIABILIDAD DE LAS BASCULAS. LA BASCULA DE FARMACIA

Hace poco menos de un mes dedicábamos un artículo a la fiabilidad de la bascula de baño. Os hablábamos de una investigación efectuada en el marco de los Programas de Nutrición y Actividad Física y su poca eficiencia en cuanto que diferencian entre agua, músculo y grasa. De ahí que, de hecho, en realidad, las basculas para baño no resultan ser muy fiables, aunque son un buen instrumento con el que ir midiendo nuestra progresión. Y os comentábamos, que siempre tenemos la posibilidad de pesarnos en una bascula de farmacia.

La bascula de farmacia siempre ha tenido ese argumento de autoridad del que han carecido las basculas para baño. En general, el simple hecho de que se trate de un aparato instalado en una farmacia ya las dota de una fiabilidad especial. Y, es de esperar y de suponer, que estarán mejor construidas y equilibradas que nuestras más económicas y sencillas basculas para baño.

Hace unos años, en 2014, un conocido periódico español realizó un pequeño experimento para comprobar la fiabilidad de la bascula de farmacia. Vamos a ver los resultados de esta investigación.

CONDICIONES PREVIAS AL EXPERIMENTO

Dado que la medición del peso puede fluctuar debido a una gran cantidad de motivos, para el experimento se decidió centrarse en la medición del IMC, el índice de masa corporal. Según la Sociedad Español para el Estudio de la Obesidad, la OMS establece unos parámetros perfectamente estandarizados para los valores del IMC. Así, un valor de entre 18,5 y 24,9 se consideraría un peso normal. Un valor entre 25 y 29,9 se consideraría sobrepeso. Y todo lo que pase de 30 ya se considera obesidad.

El objetivo del estudio es hacer la misma medida de IMC y el peso recomendado con un mismo sujeto en cuatro farmacias de Madrid. El sujeto elegido para la prueba fue una mujer de 34 años, que medía 1,63 centímetros y que durante todo el tiempo del experimento no modificó más que en unos cientos de gramos su peso en la bascula de baño de su casa: siempre se mantuvo en los 50,2 kilogramos. Su IMC estaba, por tanto, en torno al 18,89. Por lo tanto, según los baremos de la OMS, estaríamos hablando de una persona con un peso normal, sin necesidad de bajar o subir kilos.

EN MARCHA EL EXPERIMENTO BASCULA DE FARMACIA

El sujeto se pesaría en cuatro farmacias de Madrid, en días diferentes, siempre con la misma ropa, unos jeans azules y una camisa de algodón, sin calzado en todos los casos. No hubo abalorios ni pesos adicionales en ningún momento. Estos fueron los resultados:

  • Bascula de Farmacia 1: Peso 49,1 kilos. Talla 1,62 (en este caso se agachó mínimamente y por eso varió un centímetro de su altura natural). El resultado es un índice de masa corporal de 18,7. El ticket que se le entrega le informa de que tiene un peso muy normal, ya que si estuviera por debajo de 18,5 estaría «delgada», pero entre 18,5 y 24,9 es un peso «normal». Entre 25 y 29,9 de índice de masa corporal sufriría «sobrepeso», que sería «alto» y muy preocupante para ella si estuviese por encima de 30.
  • Bascula de Farmacia 2: No ofrece medida de IMC, sólo indica el peso, 50,2 Kg y su altura, 163 cm. Se acompaña de una tabla que especifica los pesos ideales según el tramo de edad y el sexo. La tabla le indica que, su edad, debería pesar 56 Kg, que deberá pesar 58 Kg a los 40, 60 Kg a los 60 y ¡61 Kg a los 60 años! Es decir, según esta bascula de farmacia está muy delgada y debe engordar 5,8 Kg.
  • Bascula de Farmacia 3: Peso 50,6 Kg. Talla 1,60 (esta vez no se había agachado). El resultado es un índice de masa corporal de 19,7. Según el ticket que le proporcionan, el sujeto adolece de “bajo peso” y tendría que llegar a estar entre 20 y 24,9 para contar con un peso «normal». De 25 a 30 sufriría de sobrepeso, y con más de 30 se hablaría de obesidad. Añade, además, que su peso ideal para un índice de masa corporal de entre 20 y 25 sería pesar de 51,2 Kg a 64 Kg. Es decir, ¡tendría que ganar entre 0,6 y 13,4 Kg!
  • Bascula de Farmacia 4: Peso 50,050 Kg. Talla 1,62. El resultado es un índice de masa corporal de 19,07. Según el recibo, entre 19 y 25 de IMC sería un peso normal; con 22 -y únicamente con este valor- estaría en su peso ideal; entre 26 y 30 tendría sobrepeso y por encima de 30 debería «controlar su peso».

CONCLUSIONES DEL EXPERIMENTO

El Colegio Oficial de Farmacéuticos de Madrid explica que las basculas de farmacia están regladas por la Metrología Legal y sometidos a verificación. Se suponen que están reguladas por la Ley 3/1985 de Metrología y el Real Decreto 889/2006, de control metrológico del Estado. Según dicha legislación, “cualquier instrumento que sirva para pesar, medir o contar que pueda afectar a la seguridad, a la salud o a los intereses económicos de los consumidores, debe someterse a una evaluación de su conformidad con los requisitos metrológicos legales antes de su puesta en servicio y a una verificación periódica y después de cada reparación del instrumento”.

Además, existen dos órdenes de la Administración, de 22 de diciembre de 1994 y de 27 de abril de 1999, por las que se regula el control de los instrumentos de pesaje de funcionamiento no automático, en sus fases de verificación periódica y después de reparación.

Pues parece ser que no podemos fiarnos de quienes revisan estas basculas. Porque no resultan ser especialmente fiables. Es evidente que, en cuatro farmacias escogidas al azar, el peso oscila de una manera considerable y, a causa de ello, el índice de masa corporal resultante. Eso sin contar en la uniformidad de criterios en cuanto a informar al cliente. Parece que no conocen los estándares de la OMS.

En algunos foros sobre salud aparecen opiniones de gente que cree que estas basculas de farmacia están manipuladas para que el cliente consuma más productos adelgazantes. Opinan que muchas farmacias las tienen más como un elemento más de márketing que como un aparato de salud. Todo son opiniones, pero lo cierto es que la bascula de farmacia tampoco es que sea muy fiable.

SI NO TE FÍAS DE LA FARMACIA, ¿BUSCAS UNA BASCULA DE BAÑO?

SIN TEMOR A LAS BASCULAS PARA BAÑO. 5 MITOS SOBRE LAS DIETAS

Al hacer dieta, es inevitable desarrollar cierto temor a las basculas para baño. Bueno, quizás sea un poco exagerado y más que temor sea respeto. Pero sí que da un cierto “yuyu” cuando, sobre todo al principio del plan de dieta, toca pasar por la bascula a ver cómo va nuestra progresión.

Pues para ir reduciendo ese temor infundado a las basculas para baño, en el artículo de hoy vamos a hablar de algunos mitos que corren sobre hacer dieta. Falsedades que circulan por ahí sobre “lo que es mejor para adelgazar” y que, realmente, conviene ponerlas en cuestión.

Y es que estas creencias populares sobre lo que engorda y lo que va bien para adelgazar suelen ser fruto del desconocimiento. Y no se trata únicamente de productos milagro o de hacer dietas fantasiosas. También se trata, en ocasiones, de presuntos estudios científicos respaldados por supuestos médicos  reputados.

En definitiva ni son más que corrientes de pensamiento que nos han hecho creer en la bondad o la maldad de ciertos alimentos sin pararnos a pensar que, a menudo, tras estas investigaciones se encuentran turbios intereses, tanto de la industria alimentaria como de aquellos que han hallado un sistema perfecto para hacernos engordar para, después, hacernos adelgazar.

SIN TEMOR A LAS BASCULAS PARA BAÑO, MITO 1: LO MEJOR ES HACER UNA DIETA BAJA EN GRASAS

Si eres uno de los que se tiene que enfrentar a menudo a las basculas para baño, tienes que saber que el mito de que la grasa es el principal responsable de la epidemia de sobrepeso que recorre el mundo occidental ha comenzado a caer. Por su propio peso.

Tal como afirma Aitor Sánchez, nutricionista y autor del libro Mi dieta cojea (editoria Paidós), “la decisión de reducir la grasa de la dieta ha sido uno de los mayores errores de la historia médica moderna, con terribles consecuencias”.

Sus consecuencias: por una parte dejamos de consumir alimentos que no era necesario suprimirlos y, por otra parte, se fomentó de forma indirecta una serie de opciones sin grasa que no son precisamente muy saludables.

Esto no significa que se abra la veda para las grasas. Lo ideal es que sean de buena calidad: aguacates, frutos secos, pescado azul, aceite de oliva virgen extra, pescado… Y desterrar aquellas que nos dan demasiada energía, pero escasos nutrientes: dulces, bollería, productos procesados…

SIN TEMOR A LAS BASCULAS PARA BAÑO, MITO 2: ADELGAZAR PASANDO DE LA CENA

Durante años hemos oído que no cenar adelgazaba. Ahora se empieza a escuchar todo lo contrario, que pasar de la cena engorda.

Bueno, si no tenemos ningún problema de sobrepeso y un día hemos comido demasiado, no pasa nada porque cenemos una fruta, un vaso de leche o simplemente nada. Pero la cosa es muy distinta si se trata de alguien que, queriendo adelgazar, intenta compensar los excesos de esta forma. El efecto que una cena ligera o inexistente tiene en una persona que está a dieta es de anticulpa. Se queda con la sensación de que ya ha expiado su falta. Y  es que nuestro organismo no funciona a base de castigos.

Y al día siguiente, la sensación de hambre puede ser mayor. Con lo que se corre el riesgo de entrar en un círculo vicioso: he comido más de lo que debía… me siento mal; me castigo comiendo menos… tengo más hambre y más ansiedad; como más… y vuelta a empezar.

SIN TEMOR A LAS BASCULAS PARA BAÑO, MITO 3: EL MILAGRO DE LOS PRODUCTOS LIGHT

La anteriormente comentada guerra contra las grasas propició el boom de los productos light (¡y los desnatados!). Tal como nos los venden, no sólo parecen no engordantes, si no que parecen adelgazantes y más sanos que sus versiones no light.

Pero si nos fijamos bien en su etiquetado, en muchos de estos procesados que han reducido su grasa natural, ésta se ha sustituido por azúcar para poder ganar en sabor. Y es que si a un alimento se le quita un ingrediente, habrá que sustituirlo por otro. Y lo malo es que el sustituto no es necesariamente mejor que el original.

SIN TEMOR A LAS BASCULAS PARA BAÑO, MITO 4: PARA HACER DIETA, CUENTA CALORÍAS

Se trata de una falacia muy simple. Lo que importa no es sólo cuántas calorías comes. Lo importantes es cuáles comes. Y esto es debido a que el aprovechamiento que el cuerpo hace de lo que comemos depende más de la composición del alimento en sí: del aporte de hidratos de carbono, de proteínas, de grasas, de vitaminas, de minerales, de fibra.

En definitiva, frente al antiguo concepto del balance energético, ese que nos contaba que adelgazar es tan sencillo como gastar más calorías de las que se consumen, se impone en la comunidad científica el centrarse en la calidad del producto.

SIN TEMOR A LAS BASCULAS PARA BAÑO, MITO 5: PARA ADELGAZAR, HAY QUE REDUCIR LOS HIDRATOS DE CARBONO

Esta afirmación es relativamente cierta y depende, en realidad, de si se hace con inteligencia.

Es cierto que la ingesta de hidratos de carbono refinados aumenta el nivel de insulina. Esta hormona los transforma en energía, y a su vez se almacena el sobrante en forma de grasa, sobre todo, alrededor del abdomen. Así pues, está bien bajar su, pero no debemos hacerlo a costa de alimentos como frutas, verduras o legumbres, que son muy saludables y nutritivas.  En cambio es aconsejable bajar el consumo de pan, harinas refinadas y dulces.

 

¿NECESITAS UNA BÁSCULA DE BAÑO?

CÓMO FUNCIONAN LAS BASCULAS PARA BAÑO

Prácticamente podemos afirmar que las basculas para baño son un accesorio más de nuestro cuarto de baño. Sí, vivimos en una época en la que, por fin, le damos cierta importancia a nuestra salud. Y las basculas de baño son una herramienta básica para mantener un control periódico de nuestro peso. Pero no es menos cierto que, en muchas ocasiones, acaban relegadas como un mero objeto de decoración, imprescindible, en nuestro lavabo. Lo tenemos porque lo debemos de tener. Pero en realidad no tenemos ni idea ni cómo funcionan.

Bien, tampoco es algo que nos importe mucho. Mientras vayan indicando nuestro peso de una manera fiable ya tenemos suficiente. ¡Y mientras no nos depriman sus lecturas! ¿Pero nunca habéis tenido la más mínima curiosidad por saber cómo funcionan realmente estos curiosos aparatos? Pues hoy vamos a verlo.

Y para ello contamos con  la inestimable ayuda de los documentales “Cómo Funciona” de Discovery Max. No sé si los habéis visto. Es un programa en el que desgranan el funcionamiento íntimo de los aparatos más diversos e inimaginables: desde el disco duro de un ordenador hasta un reloj de lujo de dos millones de euros. Pues una de estas perlas de conocimiento estuvo dedicada a las basculas para baño.

En general, podemos decir que existen dos tipos de basculas: las basculas para baño analogicas y las basculas digitales de baño.

BASCULA DE BAÑO ANALOGICA

BASCULAS PARA BAÑO ANALOGICAS

Las basculas para baño analogicas son las típicas basculas de muelles de toda la vida. Las que habíamos usado siempre hasta que no se puso de moda lo digital. La base de estas bascula es un sistema de palancas y un muelle. El sistema de palancas absorbe todo el peso transmitiendo al muelle principal tan solo una parte del mismo. Gracias a esto, las bascula de baño analogicas pueden tener las dimensiones reducidas y funcionales que conocemos. Si no… ¡simplemente tendrían que ser gigantescas!

La elongación del muelle principal se transmite a un segundo muelle llamado muelle de cuerda. Este segundo muelle, mediante un sistema de cremallera es el que hace rotar la aguja del marcador de peso, siendo el encargado de darnos las malas (o las buenas) noticias.

BASCULA DIGITAL DE BAÑO

BASCULAS DIGITALES DE BAÑO

Las basculas digitales de baño o basculas electronicas funcionan a través de unos transductores situados en las esquinas que están conectados a una placa metálica. Ésta se estira o se encoge, alterando así sus propiedades eléctricas, o sea, su conductividad.

El transductor es el responsable de registrar estas variaciones y de esta manera se determina la cantidad de peso que ha producido ese cambio. Finalmente, esta variación se convierte en datos digitales para que puedan ser registrados en la pantalla de cristal líquido.

SOBRE LA FIABILIDAD DE LAS BASCULAS. BASCULAS DE BAÑO

En este mundo nuestro en el que nos movemos entre el culto al cuerpo y la auténtica preocupación por nuestra salud, controlar nuestro peso con periodicidad es una medida especialmente importante. Y para ello, la bascula de baño se ha convertido en un accesorio básico en nuestras vidas.

Ciertamente, utilizar una bascula de baño no representa ninguna complejidad. Cierto es que podemos encontrar una gran gama de marcas y modelos con precios diversos que nos plantean, en general, una gran duda: su fiabilidad. Así que hoy hablaremos sobre la fiabilidad de las basculas.

De hecho, nos encantaría hablar de la fiabilidad de las basculas en general. Pero hoy hablaremos únicamente sobre basculas para baño, y dejaremos para más adelante un artículo sobre la fiabilidad de las basculas de las farmacias. Y es que aún seguimos manteniendo la creencia de que, aunque nuestra bascula para baño pueda ser ineficiente, siempre tenemos la opción de pesarnos correctamente en una farmacia. Y quizás descubramos algunas cosas curiosas.

SOBRE LA FIABILIDAD DE LA BASCULA DE BAÑO

Lo queramos o no, la bascula para baño es nuestra eterna “enemiga”. Es la que determina si hemos ganado peso o lo hemos perdido y es la que decide si nos portamos bien cuando seguimos una dieta y la que nos dirige miradas enfurruñadas tras las comilonas de Navidad. Así que no es mala idea saber si realmente se trata de aparatos verdaderamente fiables.

Durante cinco años, entre 2007 y 2011 se llevó a cabo el estudio efectuado por la investigación PRONAF (Programas de Nutrición y Actividad Física para el tratamiento del sobrepeso y la obesidad), realizado por la Universidad Politécnica de Madrid. Un extenso equipo de investigadores, médicos, nutricionistas, entrenadores y profesionales investigaron las diferentes variables que afectan a la pérdida de peso en los casi 300 voluntarios que participaron en el estudio.

En sus resultados, se hace una reflexión muy interesante sobre la efectividad de la bascula de baño: “La bascula no diferencia entre el agua, músculo y la grasa. Ella solo pesa, y le da igual que encima haya elementos orgánicos u inorgánicos. Solo pesa, que para eso es una máquina programada para ello”.

UN EJEMPLO

Para demostrar esta cuestión, los investigadores de PRONAF lo acompañan de un ejemplo muy clarificador: Una mujer que al principio pesaba 90 Kg y, tras un periodo de tiempo, se vuelve a pesar y la marca 75 Kg. Uno podría pensar que sería perfecto haber perdido 15 kilos. Sin embargo, lo que realmente ha sucedido es que ha perdido 8 kilos de grasa (bueno) y 7 kilos de masa muscular (malo). Así que el resultado final es negativo para su organismo.

En cambio, si esta mujer hubiera perdido 9 Kg de grasa y hubiera ganado 3 Kg de masa muscular, debido sobre todo al ejercicio físico, la báscula solamente indicaría que habría perdido 6 Kg netos. Y, muy posiblemente, se decepcionaría al no ver unos resultados inmediatos.

Sin embargo, esos 6 Kg netos serían mucho más positivos para su organismo que los 15 Kg de los que hablábamos antes, ya que estaría combinando nutrición más ejercicio físico, en lugar de una dieta milagro que, al final, solo le llevaría a un efecto rebote.

Por lo tanto, no podemos creer ciegamente en los que nos dice nuestra bascula para baño. Al menos, a no ser que se trate de una bascula de grasa corporal. Pero de éstas también podremos debatir en otra ocasión.