LOS CINCO BULOS MÁS HABITUALES SOBRE PERDER PESO

Si te has puesto a hacer dieta alguna vez, ya sabes que perder peso no es nada fácil. Y nuestra sociedad se ve envuelta en un juego de medias verdades. En muchas ocasiones impulsadas desde la industria de la belleza y de la moda que sustentan informaciones engañosas, ambiguas, fraudes y mentiras, con el simple fin de aumentar sus ventas.

En el artículo de hoy vamos a hablar de las cinco mentiras más grandes que dan vueltas sobre nuestro esfuerzo de perder peso.

1. LAS PORTADAS DE LAS REVISTAS FEMENINAS

Seguro que no pasa en todos los casos, pero una gran parte de las revistas de salud y bienestar para mujeres son especialmente engañosas. Y su principal foco de atención son sus portadas.

Por un lado tenemos esos titulares espectaculares y atrayentes del tipo “La pérdida de peso en 3 días” o “10 ejercicios para tonificar al trasero muy rápido“. ¿De verdad te crees que vas a perder peso en 3 días o que vas a tonificar tu trasero rápidamente de forma mágica?.

Claro, que lo acompañan con la reconfortante imagen de una celebridad que perdió peso recientemente o de una modelo estupenda. Pues tenemos una mala noticia, pero prácticamente el 90% de los cuerpos que podemos ver en las portadas de las revistas están retocados.

Es simple, lo único que intentan es manipularnos tentándonos con lo que queremos escuchar y con lo que desearíamos conseguir. Quieren inducirnos a comprar tomándonos el pelo si hace falta, sin ningún pudor. Pero la realidad, es que no hay medios mágicos, rápido e infalibles para conseguir esos cuerpos perfectos.

 

2. PERDER PESO SIMPLEMENTE CONSISTE EN COMER MENOS Y HACER MÁS EJERCICIO

Es habitual oír afirmaciones del tipo de que si quieres perder peso, lo que tienes que hacer es comer 1200 calorías al día y hacer una hora más de cardio. Pero la verdad es que la cosa no es tan simple.

Aplicar este cambio drástico a tu metabolismo, posiblemente haga que, al principio, pierdas peso. Pero enseguida aparecerán la fatiga, el cansancio, la ansiedad. Seguramente consigas perder peso. Incluso puede que lo hagas con cierta rapidez. Pero luego volverás a engordar. De ahí el efecto rebote de muchas dietas.

Y es que la clave para perder peso no es algo tan simple como comer menos y mover se más. La clave es aprender a comer bien.

3. ES NECESARIO CREAR UN DEFICIT DE 500 CALORÍAS DIARIAS PARA PERDER UN KILO A LA SEMANA

Corre por ahí la idea de que, aproximadamente, hay 3500 calorías en 1 Kg. Así que si reducimos 500 calorías cada día, cada semana conseguiremos perder 1 kilo. El problema es que esta equivalencia es un poco absurda y, si sigues por ese camino, corres el riesgo de acabar consumiendo menos calorías de las que necesita tu cuerpo. Porque tu organismo no asumirá muy bien esta reducción tan drástica.

De hecho, lo más probable es que, sin darte cuenta, tu cuerpo acabe por rebelarse y acabes por consumir más de lo que necesitas para recuperar esa reducción tan elevada.

4. EL NÚMERO DE COMIDAS DIARIAS RECOMENDADAS

Bien, esta no es en realidad una mentira. Para perder peso es aconsejable repartir la ingesta diaria entre 5 o 6 comidas no muy abundantes o bien en 3 comidas normales y 2 o 3 comidas menos abundantes. De hecho es un buen consejo.

El problema es que la mayoría de nosotros/as puede encontrar algunos problemas en introducir este plan de comidas en su estilo de vida. Si para ti es complicado organizarte para hacer 6 comidas diarias y te va a causar estrés tener que ajustar los horarios, es mejor que te limites a hacer 3 comidas diarias pero que al menos comas bien.

5. LA PÉRDIDA DE GRASA EN UN ÁREA DETERMINADA

Este mito es un habitual de las revistas de salud y bienestar. Ejercicios milagrosos que te ayudarán, en muy poco tiempo, a reducir la grasa en una zona localizada de tu cuerpo. Lamentablemente son un bulo. De la misma manera que no podemos elegir dónde va a ir la grasa en nuestro cuerpo, tampoco podemos elegir cómo va a desaparecer. La pérdida de grasa es sistémica, no localizada.

La única manera de perder grasa en cualquier área problemática es una combinación de una dieta equilibrada y un buen programa de ejercicios. No existen los milagros.

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Fuente: Vida Lúcida

LOS PELIGROS DE LAS POCO SALUDABLES DIETAS MILAGRO

Vivimos un momento en el que la preocupación por nuestra salud y, por la tanto, por perder peso, están de moda. Poco a poco esta, frívola actitud se está convirtiendo en una sana costumbre que nos lleva a controlar lo que comemos. Pero nuestra preocupación nos puede llevar a sumergirnos en las peligrosas dietas milagro.

La verdad es que si deseamos perder un montón de kilos con facilidad, las dietas milagro parecen la solución perfecta. Por ejemplo, si queremos perder peso sin demasiadas preocupaciones podemos empezar una dieta como la de la piña. Sólo tenemos que preocuparnos de comer piña… ¡y poco más! En poco tiempo conseguiremos nuestra esbelta figura a base de alimentarnos de algo tan sano como la piña. ¿Qué puede salir mal? Pues todo.

¿QUÉ SON LAS DIETAS MILAGRO?

Es simple, las dietas milagro son “métodos”, en algunos casos fraudulentos, en otros simplemente nunca comprobados, que nos aseguran repercutirán de manera beneficiosa en nuestra salud. Algunas, las más agresivas, además se apoyan en términos asociados a lo “natural”, lo “tradicional”, jerga científica variada y a menudo sin ningún sentido y a otras expresiones más sensacionalistas que realistas. Pero lo que tienen todas en común es su absoluta falta de rigor científico.

Habitualmente, se trata de productos o planes dietéticos caracterizados por no tener ningún fundamento científico, pero que nos prometen perder peso a un ritmo rápido y con muy poco esfuerzo. Y es este gancho de resultados rápidos e increíbles lo que convierte estas dietas en “milagrosas”.

CONSECUENCIAS DE SEGUIR UNA DIETA MILAGRO

Nuestro cuerpo es una máquina de precisión. Y, por lo tanto, precisa de un mantenimiento adecuado: hacer ejercicio, mantener unos hábitos saludables, alimentarnos correctamente, etc. En cuanto nos salimos de esta guía, nuestra salud se ve comprometida. Por lo tanto, las dietas milagro son especialmente peligrosas en cuanto que nos maleducan nutricionalmente.

En general, nos suelen mostrar ciertos alimentos saludables como negativos, mostrando otros como mágicos, produciendo un desequilibrio nutricional. Acostumbran a ser muy restrictivas en kilocalorías, mostrar un grave déficit en nutrientes y, además, pueden incrementar el riesgo de ciertos problemas cardiovasculares, entre otros. Por otro lado, pueden causar una pérdida de masa muscular y originar otra serie de problemas de salud que pueden llegar a revestir gravedad.

¿CÓMO IDENTIFICARLAS?

Todas las dietas milagro suelen cumplir una serie de características comunes. Por supuesto, no todas ellas se cumplen al mismo tiempo, pero la presencia de cualquiera de ellas ya debería alertarnos:

  • En general, todas las dietas milagro prometen resultados rápidos, algo que en nutrición siempre debería ser sospechoso.
  • A menudo suelen utilizar términos como “sorprendente”, “mágico”, “milagroso”, “ingrediente secreto”, o rocambolescas denominaciones científicas sin base alguna como “punto de estimulación del hambre o termogénesis”.
  • También suelen prohibir una clase de alimentos o un grupo entero. O dividir los alimentos en buenos o malos, cuando prohibir alimentos es más bien una condición médica y no dietética.
  • Otra característica destacable es que estas dietas milagro se basan en productos asociados a una marca que promete devolver el dinero si no observamos resultados inmediatos.
  • También es apreciable el hecho de que muchas de ellas, en lugar de aportar avales científicos los sustituyen por multitud de testimonios que aportan credibilidad. O las avala un famoso como si su presencia fuera un argumento de autoridad.
  • Y cuando presentan estudios científicos, en muchos casos su origen se encuentra en personal sanitario que no tiene nada que ver con la nutrición o que simplemente carecen de titulación.
  • O, incluso, simplifican los resultados de complejos estudios para justificar la sustitución de sus productos por comidas reales; o se basan en un par de investigaciones cuyos resultados no han sido chequeados en humanos.

 

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LA LUCHA CONTRA LA BASCULA PARA BAÑO: EL TRUCO PARA PERDER PESO A LARGO PLAZO

Los que hacemos dietas constantemente sabemos de qué hablamos cuando nos referimos a esa lucha contra la bascula para baño. A veces da la sensación de que hay personas que no tienen ningún problema para mantener su peso. En cambio, otros, nos vemos en la obligación de mantener una batalla constante lidiando eternamente con dietas milagrosas mientras la bascula para baño nos vigila atormentándonos.

Pues parece ser que perder peso y mantenerlo a largo plazo es posible. Y para ello, la ciencia viene en nuestra ayuda.

Woman showing how much weight she lost. Healthy lifestyles concept

LA CIENCIA AL RESCATE

Investigadores de la Universidad de Drexel en Filadelfia (EE. UU.) han hecho un descubrimiento que puede ser vital en nuestra disputa diaria con la bascula de baño. Y es que han descubierto que perder peso constantemente en los primeros días tras poner en marcha un nuevo plan de dieta  (incluso aunque sean pequeñas cantidades o gramos) puede aumentar sensiblemente las posibilidades de que logremos esa ansiada pérdida de peso a largo plazo. Y no es para tomárselo a broma: el 40% de las personas que empiezan una dieta seriamente acaban recuperando la mitad de esos kilos perdidos duramente durante los dos años posteriores.

¡MALDITA BASCULA PARA BAÑO! ¿POR QUÉ NOS CUESTA TANTO MANTENER EL PESO?

Los científicos de la Universidad de Drexel prepararon un estudio con 183 participantes. Todos ellos con sobrepeso u obesidad. Durante 1 año, cada uno de ellos participó en un programa de pérdida de peso que incluía reemplazos de comidas y objetivos conductuales, tales como aumentar la actividad física o el seguimiento de calorías.

A los participantes del estudio se les pidió que registraran cualquier comportamiento que hubieran experimentado y que estuviera relacionado con la comida: como ansiedad, comidas compulsivas o comidas emocionales. Y fueron pesados semanalmente. Dos años después del inicio de la investigación, fueron pesados por última vez.

El estudio determinó que los participantes que tuvieron una pérdida de peso consistente entre las 6 y 12 primeras semanas del programa de dieta, tenían más probabilidades de mantener su pérdida de peso a los 12 y 24 meses, en comparación con aquellos participantes cuyo peso fluctuó a lo largo de la prueba.

Así por ejemplo, los investigadores explican que uno de los participantes que perdió 1,8 Kg en una semana, recuperó 0,9 Kg la semana siguiente, y perdió 0,450 Kg la semana siguiente, tenía menos posibilidades de mantener su pérdida de peso a largo plazo que aquellos que perdieron constantemente alrededor de medio kilogramo semanal sobre el mismo período de 3 semanas.

¿DÓNDE ESTÁ EL TRUCO?

¡Perfecto! Queremos saber el truco para perder peso a largo plazo y dejar de tener miedo a la bascula de baño. Nuestros amigos de la Universidad de Drexel dicen que sus estudios no pueden demostrar la causa y efecto entre la consistencia de la pérdida de peso y una mejor pérdida de peso a largo plazo. Pero, por otro lado, Michael Lowe, jefe del equipo, opina que pueden haber dado con una estrategia útil para perder más peso y mantenerlo con el paso del tiempo.

Tal como declara Lowe en la revista Obesity, es algo tan sencillo como establecer un plan de pérdida de peso que podamos mantener semana tras semana, incluso si eso signifique perder simplemente unos 300 gramos cada semana.

 

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