VIGILANDO LA OBESIDAD INFANTIL O LA IMPORTANCIA DEL IMC

La obesidad infantil comienza a ser un problema grave en nuestro país. A día de hoy, uno de cada tres niños tiene exceso de peso. Lo que sitúa a España como la cifra más alta de Europa y como uno de los países con la tasa más elevada de sobrepeso y obesidad infantil de todo el mundo. Y eso no son buenas noticias.

Porque la culpa es nuestra y de los hábitos alimentarios poco saludables que inculcamos a nuestros hijos y que afectan a todas las edades. Incluso entre los tres y los cinco años, siendo especialmente preocupante entre los más pequeños, ya que sus hábitos de consumo actuales afectarán a su desarrollo en el futuro.

FACTORES DESENCADENANTES DE LA OBESIDAD INFANTIL

Según el Dr. Casas, director del estudio sobre la situación actual de la obesidad infantil en nuestro país del Instituto DKV de la Vida Saludable, “la obesidad tiene un origen multicausal, es multifactorial. Primero pensamos en la alimentación, pero hay otros factores muy importantes, que afectan tanto o más que la propia alimentación”.

Uno de los primeros factores a tener en cuenta es el sedentarismo. Entre los niños, el ocio es cada vez más sedentario, cada vez juegan menos en la calle, recurriendo más a dispositivos móviles o videojuegos. Y no debemos olvidar la importancia del ejercicio físico a estas edades.

Otro factor a destacar es el incremento en el consumo de la comida precocinada y las bebidas azucaradas. En nuestro país, tan solo tres de cada diez niños comen verduras y hortalizas sólo una vez al día y el 26% lo hace entre dos y cuatro veces a la semana, una cantidad muy alejada del consumo de 5 piezas de fruta diarias recomendada por la Organización Mundial de la Salud.

Y otro factor importante pero que pasa muy desapercibido es que “los niños duermen menos horas de las que deberían y dormir menos engorda“. Dependiendo de su edad, nuestros hijos “deben dormir más de diez horas cuando están en edad escolar y en edad preescolar entre doce y trece horas“.

VIGILAR LA OBESIDAD INFANTIL CONTROLANDO EL IMC

La obesidad es mucho más que un mero problema estético. Es un grave problema del que no estamos concienciados y que puede desencadenar graves enfermedades en el futuro, como riesgo cardiovascular, diabetes, problemas ortopédicos o respiratorios, etc.

Además, puede provocar importantes problemas de autoestima, especialmente durante la adolescencia. Tal como afirma el Dr.  Casas, “la presión social por estar delgado afecta mucho más a los niños que a los adultos”.

Nuestra obligación como padres es ser conscientes de este problema y vigilar y controlar si nuestros hijos corren el riesgo de sufrir obesidad infantil. Y una buena manera de hacerlo es a través del Índice de Masa Corporal o IMC.

Cuando hablamos del IMC, habitualmente tenemos en mente los valores de referencia de los adultos. Sin embargo, el IMC de los niños se valora de diferente manera. De tal manera, un IMC de 20 que en un adulto sería un peso extraordinario, en un niño pequeño podría indicar una obesidad importante.

CÓMO CALCULAR EL IMC DE LOS NIÑOS

El IMC de los niños se calcula con la misma fórmula que la de los adultos. La única diferencia estriba en las tablas que usaremos para valorar los resultados. Para calcular el IMC debemos dividir el peso del niño en KG por su altura al cuadrado en metros.

Por ejemplo: Si tenemos un niño de 2 años que pesa 14,340 kg y mide 82 cm, su IMC será de 21. La fórmula para obtenerlo sería la siguiente: 14,340 kg / (0,82 m x 0,82 m).

En un adulto, un IMC sería considerado un peso normal. En cambio, en un niño de dos años, un índice de 21 ya se considera una obesidad importante.

 

VALORAR EL IMC DE LOS NIÑOS EN LAS TABLAS DE LA OMS

La Organización Mundial de la Salud (OMS) ofrece, en su página web, las tablas con el IMC para niños de hasta 5 años de edad según su sexo (porque también existen diferencia en el IMC en cuanto al sexo).

Aquí las tenéis disponibles para su descarga en español:

Una vez hayamos calculado el valor del IMC de nuestro hijo seleccionamos la tabla que le corresponda según el sexo. En la tabla, posicionamos el valor según su edad y su IMC. El punto de la tabla en el que aparece nuestro hijo formará parte de uno de los percentiles (entre el 3 y el 97) o bien se saldrá por arriba o por abajo.

El ejemplo de antes, el del niño de 2 años con un IMC de 21, como vemos, se nos sale de la tabla y por mucho (punto rojo).

¿Qué significan los percentiles?

Un percentil por debajo de 3 significa que el niño o niña está bajo de peso.

Entre 3 y 85 es un niño o niña con un peso normal.

Entre 85 y 97 es un niño o niña con sobrepeso.

Y si es mayor de 97 se trata de un niño o niña con obesidad infantil.

Por lo tanto, todo valor que no se encuentre en 3 y 85 debe ser valorado por el pediatra. Éste aportará pautas de alimentación y dará unos consejos educativos que ayuden a conseguir unos hábitos saludables.

 

MIDIENDO LA ALTURA Y EL PESO DEL NIÑO

Para poder calcular el IMC del niño nos es imprescindible conocer su altura y su peso. Si queremos tomar estas medidas en casa os damos unos consejos para hacerlo de la manera lo más fiable posible:

Cómo medir con exactitud la altura en casa

  1. Descalza al niño, quítale la ropa pesada, los adornos del pelo y retírale cualquier pelo suelto que pueda interferir con la medición.
  2. Toma la medida sobre un suelo sin alfombra y contra una superficie plana. Como, por ejemplo, una pared que no tenga ninguna moldura.
  3. El niño debe colocarse con los pies juntos, bien planos sobre el suelo y contra la pared. Asegúrate de que tiene las piernas rectas, los brazos estirados a los lados y los hombros al mismo nivel.
  4. Así mismo, debe mirar al frente con la línea de visión paralela al suelo.
  5. Debes de tomar la medida mientras el niño tenga la cabeza, los hombros, las nalgas y los talones tocando la pared.
  6. Utiliza un objeto plano que puedas poner sobre su cabeza para formar un ángulo recto con la pared y bájalo hasta que toque firmemente la corona de la cabeza.
  7. Asegúrate de que los ojos de la persona que haga la medición estén al mismo nivel que el objeto plano colocado sobre la cabeza.
  8. Marca suavemente el punto donde la parte inferior del objeto toca la pared. Después, usa una cinta de medir metálica y mide desde la base del suelo hasta la marca en la pared para obtener la medida de la altura.

Cómo medir con exactitud el peso en casa

  1. Necesitarás una báscula de baño. Evita las básculas de baño analógicas con muelles y utiliza mejor una digital. Coloca la báscula sobre el suelo. Nunca sobre una alfombra.
  2. Descalza al niño y desnúdalo.
  3. Asegúrate de que se coloca con ambos pies en el centro de la báscula de baño.
  4. Registra el peso aproximando a la fracción decimal más cercana.

 

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